,

Jesca Kiden

Jaime Fernandez25-Abr, 2021

Jesca Kiden es una mujer sudanesa de 42 que reside como refugiada en el asentamiento 9 de la zona 4 del campo de refugiados de Bidi Bidi al norte de Uganda. Si alguien le preguntase si está casada, ella no sabría qué responder, ya que desde 2016 que atravesó la frontera de Uganda no ha vuelto a ver ni ha podido comunicarse con su marido, aunque todavía tiene la esperanza de poder volver a su lugar de origen y encontrarse con él. En el campo su principal ocupación es cuidar de sus dos hijas de 9 y 6 años, aunque eso no le impide aprovechar sus estudios en magisterio para tratar de enseñar a los demás niños del asentamiento.
Su sueño es que sus dos hijas puedan acceder a educación superior, y por ello decidió emprender y comenzar a ahorrar para llevar su sueño a cabo en el futuro. Empezó el programa hace 3 años y ha recibido dos préstamos hasta ahora, con los que comenzó a vender tomates, cacahuetes y sim-sim en varios mercados del campo de refugiados y la comunidad nacional ugandesa. Estando a punto de completar los repagos del segundo préstamo recibido, no pierde un segundo y ya está pensando en cómo invertir el siguiente. Ella quiere comprar las herramientas y semillas necesarias para plantar los productos que suele vender, y así incrementar sus márgenes.

Candiru Sabina

Jaime Fernandez04-Abr, 2021

Chandiru Sabina tiene 33 años y reside en la localidad de Mongoyo en el norte de Uganda. Tiene cinco hijos, aunque el mayor falleció por malaria cuando tenía nueve años. Gracias al esfuerzo de sus padres pudo terminar trece años de estudios escolares. Nunca pudo acceder a educación superior por falta de dinero. Su sueño es que sus hijos sí que puedan llegar a la universidad y licenciarse.
Hasta hace tres años sus ingresos provenían de la venta de vasijas y envases de plástico. Recibió su primer préstamo con la intención de aumentar su stock de productos pero en ese momento, y gracias a su nivel de estudios muy superior al de la media de mujeres de la zona, consiguió un trabajo en la farmacia de su localidad cómo vendedora. Decidió entonces utilizar el préstamo para comprar y criar cabras.

Dos años más tarde decidió emprender y empezar una pequeña tienda de medicinas en su propia casa. Para ello solicitó un segundo préstamo que pudo devolver antes de lo previsto gracias al
buen desempeño de su negocio. Ahora espera recibir un préstamo de mayor cuantía para poder aumentar su stock de medicinas, ya que con el capital actual no puede cubrir toda la demanda en su zona.

, ,

Dawa Aisha

Jaime Fernandez21-Mar, 2021

Dawa Aisha es una mujer ugandesa de 40 años residente en la localidad de Yiba, distrito de Yumbe, Uganda. Casada desde hace 15 años, tiene siete hijos, la mayoría en la etapa adolescente. Es extraño la innata capacidad que tiene con las matemáticas a la hora de hacer negocios, ya que nunca pudo asistir a la escuela. En su tribu no estaba bien visto que las niñas estudiaran debido a la creencia común de que las mujeres con estudios sólo podían acabar siendo prostitutas. Pero esto no ha sido impedimento para que ella ahora sea una mujer emprendedora e independiente.

Recibió su primer préstamo hace siete años con el qué empezó a comerciar con judías blancas. Habiendo demostrado su capacidad emprendedora, desde entonces ha recibido otros tres prestamos con los que ha aumentado su oferta de productos incluyendo sim-sim y maíz. En un futuro le gustaría seguir creciendo su negocio empezando a comerciar con cacahuetes. Lo que más le gusta de pertenecer a este programa es que ha alcanzado una independencia económica que no cree que podría haber alcanzado de otra manera.

Candiru Gloria

Jaime Fernandez14-Mar, 2021

Candiru Gloria es hija de dos profesores que hicieron un gran esfuerzo para que ella y sus hermanos pudieran completar estudios superiores. Siguiendo el ejemplo de sus padres, ha ejercido cómo profesora de educación primaria durante más de cuatro años. En marzo de 2020 debido a la pandemia del coronavirus el gobierno de Uganda decide cerrar todos los centros de educación del país, quedándose Chandiru sin trabajo ni ingresos. Estas circunstancias la empujaron a emprender para mantener a sus dos hijas. Desde hace un años compra al por mayor lencería femenina en Kampala y la vende en los mercados locales con un pequeño margen de ganancias.

Conoció el programa de microcréditos por una vecina suya, y rápidamente solicitó su entrada en él con la intención de utilizar el préstamo para comprar una bicicleta que le permitiera ahorrarse los costes de transporte a los mercados en los que ofrece sus productos y así incrementar su margen de beneficios. En el momento en el que vuelva a poder ejercer su profesión en el mundo educativo quiere enseñar y finalmente traspasar el negocio a su prima de 19 años, qué con sólo 4 cursos de educación primaria terminados no tiene muchas más opciones para lograr su independencia económica.

,

Historia de éxito: Vita Zairum.

Jaime Fernandez14-Mar, 2021

Cuando llega la hora de la comida, los trabajadores de Lodonga y los viajeros que pasan por la zona acuden cada día al restaurante de Vita Zaitun. A sus 47 años, Vita es un auténtico ejemplo para las mujeres del programa de microcréditos de África Directo y los Marian Brothers, desde que comenzase con la primera fase del mismo en el año 2014.

Por aquel entonces, Vita solicitó su primer microcrédito para tratar de mejorar la oferta de productos en su pequeño puesto de venta de pescado seco, uno de los negocios más típicos en los mercados de la región de West Nile y por lo general de los que menores márgenes generan. Con las mejoras que consiguió llevar a su negocio gracias a su sacrificio y el apoyo del programa durante las dos primeras fases de microcrédito, Vita pudo cerrar su pequeño puesto en el mercado y abrir un establecimiento en el centro de Lodonga en el servir té durante las mañanas.

Sin embargo, las inquietudes profesionales de Vita no se quedaron ahí, y al ver que iba aumentando cada vez más su base de clientes, pensó en empezar a ofrecer comidas a media mañana. Para ello, Vita necesitaría mudarse al local contiguo al suyo, y enfocó sus esfuerzos en ahorrar parte de sus beneficios mensuales con esa idea en mente. Una vez más, con el apoyo de la tercera fase del programa de microcréditos, Vita consiguió dar el salto que tenía en mente y abrió el que hoy en día es uno de los restaurantes más concurridos de todo Lodonga.

Cada día, Vita sirve más de 40 comidas diarias, siendo el estofado de cabra la más apreciada por los clientes. Ofrece también pescado, pollo y judías. Todos estos vienen acompañados de platos típicos uganses como el kaló (pasta migosa de mijo), posho (pasta de harina de maíz) o arroz y otras verduras frescas como tomates, cebolla o repollo. Además, como la actividad en su negocio no para de crecer, Vita ha podido contratar a una empleada que le ayude en la cocina, generando un impacto directo en la comunidad local.

 

En un futuro, a Vita le gustaría poder ofrecer bebidas frías en su establecimiento, para lo que necesita una instalación eléctrica con paneles solares que pueda mantener un frigorífico en funcionamiento. Esto requiere una gran inversión de capital, de mayor cuantía de lo que puede ofrecer el programa de microcréditos, pero gracias a que ahora posee un negocio con activos no tendrá barreras de acceso a préstamos de entidades de crédito, por lo que su negocio podrá seguir creciendo gracias a su esfuerzo y dedicación.

Tal y como nos contaba ella misma, Vita está muy agradecida al programa de microcréditos de África Directo y los Marian Brothers porque siente que ha ido creciendo en sus negocios de la mano de los trabajadores y voluntarios encargados del mismo, y que ha sido ese apoyo el que ha permitido que actualmente pueda permitirse costear los estudios de secundaria de sus tres hijos. Por nuestra parte, al contrario, creemos que somos nosotros los que aprendemos cada día de mujeres como Vita, que con su dedicación, responsabilidad e iniciativa propia nos demuestran que es posible dejar un mundo un poquito mejor para aquellos que vendrán después.

Candiru Rauda

Jaime Fernandez13-Mar, 2021

Candiru Rauda es residente en Okuranga, barrio de Lodonga en el distrito de Yumbe al norte de Uganda. Con sólo dos cursos escolares completados, desde muy joven descubrió que su verdadera pasión era cocinar, y desde entonces acumula más de 40 años de experiencia que la convierten en una de las mejores cocineras de la zona. Después de trabajar muchos años cómo contratada en los restaurantes de otras personas decidió entrar en el programa de microcréditos y emprender. Desde entonces ha recibido dos préstamos con los que ha comprado el material necesario para establecer un puesto de comida en la calle principal de su localidad, además de aprovechar los días de mercado para ofrecer sus productos a los hambrientos vendedores y consumidores.

Su oferta de alimentos es variada, pero sin duda los que más se consumen son sus “pancakes” (rebozados de maíz) y “rice balls” (bolas de arroz con especias locales). En un futuro le gustaría empezar a vender platos de pescado para incrementar sus beneficios. Su sueño es que sus hijas puedan emprender y tener esa independencia económica que ella disfruta actualmente gracias a su esfuerzo y la ayuda recibida por el programa.

Ajidiru Santina

Jaime Fernandez13-Mar, 2021

Ajidiru Santina  nació en 1984 en el distrito de Maracha en el norte de Uganda. Está casada y tiene tres hijos, el pequeño con sólo cuatro meses de edad. Le encanta bailar y cantar, aunque su verdadera pasión es destilar licor local a base de kassava (yuca) que recibe el nombre de Nguli. Para la elaboración de este producto mezcla la kassava con agua y la deja fermentar. A continuación la fríe y tritura para formar una masa qué, una vez añadida levadura, fermentará durante varios días. Por último esta mezcla se hierve a fuego lento durante más de 10 horas para destilar el licor por medio de la condensación. Cómo resultado obtiene un transparente líquido con un fuerte sabor debido a su alto contenido alcohólico que con seguridad regara las gargantas de los habitantes de su localidad.

Ajidiru lleva ya dos prestamos recibidos por el programa. El primero lo invirtió en comprar tres cabras para criar y vender su leche y, al alcanzar estas la madurez, vender también su carne. Dado el éxito de este negocio y una vez devuelto el préstamo, solicitó un segundo préstamo para comenzar a comerciar con pescado (Daga fish) los martes y jueves en el mercado más cercado. Habiendo terminado de repagar este último, su intención es solicitar un tercero y comprar una segunda vasija de cocción para aumentar su capacidad de producción de Nguli. Su sueño es poder comprar con los beneficios los materiales necesarios para completar la construcción de su nueva casa.

Programa Micros Yumbe.

Jaime Fernandez10-Mar, 2021

El programa de microcréditos para mujeres nacionales del distrito de Yumbe comenzó en el año 2011 a través de la contraparte Marian Brothers.

Este programa de está dividido en cinco fases consecutivas, en las que el capital del préstamo se va incrementando de la siguiente manera:

El tipo de cambio EUR/UGX de referencia se establece en 1/4000, por lo que los importes de las 5 fases son aproximadamente 25€, 50€, 75€, 100€ y 125€, respectivamente.

Todas las beneficiarias de este programa empiezan siempre en la primera fase, sin posibilidad de recibir el siguiente préstamo hasta no haber completado el pago del anterior. Este sistema de
fases favorece la motivación de las mujeres para pagar al saber que tienen la posibilidad de recibir otro préstamo y asegura una mejor gestión del dinero, ya que van aprendiendo a administrarse progresivamente.


El interés es siempre del 15% y se utiliza principalmente para pagar los salarios del equipo local, la impresión de los libros de cuentas y transporte a lo puntos de repagos. Las cuotas de
devolución del préstamo son semanales. Para su control, a cada mujer beneficiaria se le entrega una cartilla en la que Amaku Rasul, Oyek Fred o Aykiriza Joseph (equipo local responsable de los
microcréditos) apuntan y firman semanalmente cada repago que reciban. Posteriormente pasarán esta información a los documentos Excel de control.

En 2016 se establece el campo de refugiados de Bidi Bidi en el distrito de Yumbe. Africa Directo comienza a trabajar en programas cómo la construcción de baños y letrinas o programas de agricultura. Después de un análisis de la situación de las mujeres refugiadas se decide comenzar un programa de microcréditos para ellas basándose en la experiencia de más de 5 años con mujeres nacionales. En este caso, las fases de préstamo se establecen de la siguiente manera.

Seguir leyendo:   Programa de Ayuda al Emprendimiento para Mujeres

Micro proyectos Gigantes

áfrica directo10-Mar, 2021

Construir una escuela o un hospital con la dotación de luz y agua es de suma importancia, sin duda, por ello gran parte del presupuesto anual de África Directo está destinada a este tipo de proyectos; sin embargo, nos gusta llevar a cabo todo tipo de proyecto: agricolas para apoyo de sueldos o subvencioón de medicinas, de sensibilización, o llevar la educación y las vacunas hasta las aldeas más reconditas con las clínicas moviles (momento en el que se puede evaluar la ayuda a enfermos terminales o niños con discapacidad). La filosofía del 100 por cien llega nos permite abordar proyectos pequeños o grandes, el único requisito es que sea idoneo, austero y consensuado con la contraparte y beneficiarios locales. 

Para iniciarnos en el mundo de los Microcreditos, comenzamos hace años con nuestra prueba piloto en Alinafe, Malawi. Pese a que el repago fue el más bajo de todos los que vinieran a continuación, nos gusta pensar que ha sido el mayor exito ya que se desarrolló con personas con algún tipo de discapacidad y tan solo que pusieramos el foco en ellos ya fue un cambio de gran importancia en sus vidas de cara al como eran tratadas a partir de ese momento por el resto de la comunidad. Una pequeña parte de los negoscios, salieron adelante, a partir de ahí el aprendizaje ha sido constante.

Las formulas y los lugares han sido variadas: reparto de semillas, fertilizantes y pesticidas en Mtendere, Malawi, con repago en semillas; micro préstamos de estudios para estudiantes de moda e informática en Zway, Etiopia; colaborando con las DMI en Tanzania (gracias a Foundation Open Value) dando soporte a diferentes negocios que, las chicas victimas de la trata, emprenden una vez han acabado su formación en costura, cocina, peluquería o formación con ordenadores; o unproyecto completo llevado a cabo por los Padres Blancos que incluyó la compra de arados, carretas, tanques de agua y burros, todo ello financiado por África Directo para que los agricultores devolvieran a lo largo de 10 años el micropréstamo concedido, y así poder seguir prestando a nuevos agricultores; y un largo etcetera.

Todo el mundo sabe que el desarrollo viene con la caña y enseñando a pescar y no con la donación del pescado. Las formulas de microcréditos son un paso más porque si se desarrollan correctamente es como si la caña se reproduciese sola iniciando un circulo sin fín. Si te gusta esta filosofía, te gustará seguir esta nueva sección de la página web creada para dar la importancia que se merecen estos gigantes micro proyectos.