Africa Directo



BUSCAR
Colabora con Africa Directo

CON EL CORAZÓN ENCOGIDO. CON MUSU, POR MUSU...

22 Enero 2015

Llegué de Sierra leona hace un par de semanas. Tras apagar mil fuegos de vuelta al trabajo habitual y otros quehaceres familiares, reviso mis notas y me encuentro con un artículo comenzado a mano en esa tierra de Dios hablando sobre el Ebola, sobre el Contagio… Me pongo a transcribirlo en el ordenador cuando me llega un email de Coco, desde Sierra leona. Tras leer la carta que contiene, me quedo con el corazón encogido. Ya solo tengo a Musu en la cabeza y en el corazón. Pienso en Musu, siento a Musu y rezo constantemente por esta niñita llamada Musu. Decido olvidarme de mi Bitacora y copiar mejor la carta que llega directamente de Sierra leona para compartir su historia…


“Quiero contaros lo que me ha pasado con Musu Kanu, de 7 años… y el ébola.
Pero antes permitidme que os cuente que José María, en nombre de Africa Directo, vino a cerrar el 2014 y dar la bienvenida al 2015; por  iniciativa suya y gracias a su apoyo económico, nos hemos lanzado de lleno a supervisar casas en cuarentena. Lo hacemos a través de sobrevivientes del ébola. Los contratamos a ellos porque se supone que no pueden contraer de nuevo la enfermedad, se supone… Dios lo oiga. Las casas en cuarentena son un foco de infección de ébola. Alguien contrae ébola, a esa persona se la llevan a un centro de tratamiento de ébola y su casa, la casa en la que vivía, la ponen en cuarentena durante 21 días. En cuarentena significa que todos los habitantes de esa casa han de permanecer sin moverse en el interior… Si alguno de ellos está infectado es muy fácil que el resto contraiga la enfermedad. Por otro lado si esas personas no tienen en casa lo necesario para vivir saldrán de la casa en cuarentena a buscarlo… Estos sobrevivientes del ébola están ahí para tomarles la temperatura por la mañana y por la tarde, para aconsejarles, para saber si tienen lo necesario para vivir, para explicarles su propia experiencia… En definitiva para evitar en lo que podamos que la gente se contagie y localizar lo antes posible posibles casos de ébola. Estamos supervisando 17 casas en cuarentena en dos áreas del país, y pretendemos cubrir más zonas. (Esto lo añado yo: la idea es aportar además a estas familias comida, además de esterillas, platos y vasos diferenciados para evitar el contagio, etc. Hemos enviado ya desde Africa Directo los primeros 10.000 € y pretendemos seguir ayudando todo lo que podamos para que se siga llevando a cabo esta importantísima labor)

Musu Kanu, 7 años:

Ayer íbamos en moto Abass y yo a chequear una casa en cuarentena, cuando en el camino pasábamos por la aldea de Rokamba; el pueblo y su gente estaban muy silenciosos, muy raro... Paramos en el centrito de salud y la enfermera y sus ayudantes estaban vestidos con mascarillas, guantes, etc.
Una niña de 7 años, Musu Kanu, estaba tendidita en una banca de cañas fuera del edificio, estaba sola, una gran soledad la rodeaba. La noche anterior había estado vomitando sangre y esa mañana, la de ayer, lo hizo dos veces delante de la enfermera... Ahí estaba tendida, débil, sola, flaca, desfallecida; en ocasiones bebía agua... Todos estábamos a cierta distancia... Aproveché para hablar un poquito con ella, a unos metros, asentía con la cabecita a lo que le decía, nada más. Al rato la enfermera le llevó comida, se la dejó cerca y se fue, la pequeña se incorporo y comió; comió con ganas pero sin fuerzas.

Más tarde llegó la ambulancia, prepararon todo el papeleo... El chófer de la misma y su acompañante abrieron la puerta trasera y se alejaron. Una hermana de Musu lloraba a moco tendido; La madre, de lejos también, dura como una piedra por fuera, seria y sin llorar, le decía a la pequeña Musu que se dirigiera hacia la puerta trasera de la ambulancia. Ella caminó sola hasta la puerta de la misma, se paró a la entrada, miraba a los lados como diciendo “¿porqué tengo que entrar?” Nadie andaba cerca, le pidió a su madre que entrara con ella... Su madre le dijo: entra Musu... Y Musu primero vaciló, parecía que iba a correr hacia su madre, pero no, entró. Sola, sin saber a dónde iba, sin entender  nada, se cerraron las puertas a su espalda... El
coche partió. Dentro de la ambulancia una gran soledad la rodearía, nadie estaba con ella. Una niñita de Rokamba, que siempre había estado rodeada de los suyos, comiendo del mismo plato, durmiendo en la misma cama, siempre en comunidad, como viven en este precioso continente… En el momento que más lo necesitaba, no había nadie… No entendería nada.
Varias mujeres lloraban, los hombres no lloraban. Pobre enanita...
El ébola va arrasando poco a poco, en silencio… Sin grandes estruendos, cruelmente.
Mientras Musu estaba tendida otra niña de 14 años escribía tranquilamente algo... Los niños seguían jugando... y los adultos, sin tomar precauciones, andaban preocupados, algunos desgarrados.
La vida tan cerca de la muerte... La vida sigue.
Besos.
Coco.”

Unas horas más tarde me llega un nuevo correo diciendo lo siguiente: “Hoy hemos repartido comida en las casas en cuarentena en las que trabajamos en la zona de Lunsar... Hemos repartido comida en la casa de Musu, aunque todavía no está en cuarentena y le hemos pedido al cabeza de familia, Pa Bai, que trabaja como sensitizer de ebola, que se pongan en cuarentena ellos mismos... Que les seguiremos apoyando.
Mañana me voy a Masiaka, hay bastantes casas en cuarentena, ya he habado con el sacerdote... Quizás el sabado a Kambia...”

Sigo totalmente roto. Recuerdo mis primeros días en esta nueva vida, en Calcuta, cuando las Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa insistían en la importancia de que los moribundos en Kalighat tuvieran alguien dándoles la mano en el momento en que iniciaran su difícil camino hacia el Cielo. Dios quiera que Musu viva muchos años, pero desgraciadamente no pinta nada bien, y esa despedida suya, solita, entrando en la ambulancia para ir a un “Holding Centre”… Recuerdo también tantas casas en cuarentena vistas en Sierra leona y las miradas de esos hombres y mujeres… Miradas como la que imagino en los ojos de la madre de Musu. Solo me queda llorar, rezar, y compartir con vosotros esta historia para que juntos nos comprometamos a ayudar a niñitas como Musu, para que tengan una vida mejor. Por Musu…

Vamos a relanzar la Campaña de apoyo a las familias en Cuarentena. Por favor envía este link a quien puedas y el que quiera colaborar con nosotros que nos escriba, que extienda noticias como esta en las redes sociales... Y el que quiera/pueda colaborar económicamente puede hacerlo aquí:

http://www.africadirecto.org/index.php?m=Colabora&op=contribuir

Por favor, en la donación poner como referencia "Por Musu" que es como llamaremos desde ahora a esta Campaña de apoyo a las familias en Cuarentena

Y AHORA... UNA GRAN NOTICIA QUE NOS LLENA LOS OJOS DE LÁGRIMAS! TRAS UN PAR DE DÍAS DE ESPERA Y MUCHOS REZOS, MUCHOS GOLPES EN LA MESA Y "MUCHOS ¿PORQUÉ?"... PARECE SER, A FALTA DE UNA ULTIMA CONFIRMACIÓN, QUE MUSU VA A SOBREVIVIR!!!! PODRÍA SER OTRA ENFERMEDAD, NO EL EBOLA, Y MUSU PODRIA VOLVER A JUGAR, REIR, CANTAR, ESTUDIAR, VIVIR...

;-)

 


© AFRICA DIRECTO