Africa Directo



BUSCAR
Colabora con Africa Directo

Desde la carcel de Togo

2 Abril 2010

A continuación, os mostramos una carta que hemos recibido recientemente. Nos da las gracias (os da las gracias) por la ayuda prestada. En este caso ha sido cubierto con pequeñas donaciones y con fondos propios. Es una carta dura que, entre otras cosas, nos hace ver la grandeza de algunas personas a la hora de servir a los demás. Desde aquí os damos las gracias a los pequeños donantes y a la Hermana Fidela.


 

Muy querida señora
 
Le cuento en pocas palabras mi experiencia vivida en casi 9 años en esta cárcel de Lomé la cual considero mi propia casa, porque estoy tan acostumbrada a llegar y nadie me pone obstáculos para entrar, en los primeros tiempos viví experiencias muy tristes y muy fuertes. Mi apostolado lo inicie en septiembre 2001, el primer tiempo, era difícil de entrar, el régimen era más fuerte y como de lado de los hombres la situación es deplorable, pues no querían que hubiera testimonio, pero más oportunidad se tiene de entrar, más se puede conocer la situación. En ese entonces el numero era de 1300 en la actualidad hemos llegado a 1900. La cárcel es un lugar que había pertenecido al esclavista. Cuando inicio la cárcel estaba programada para 300 personas, lógico es que cuando yo la conocí en las celdas dormían entre 80 y 90 presos en las celdas más grandes y en las más pequeñas lo mismo de aglomeradas, pues entonces se encontraban 1300 presos con el paso del tiempo el numero ha ido aumentando la gente resta anquilosada de dormir o de quedarse de pie de la misma manera; no es sorprendente que en la época de más calor al abrir las celdas se encuentren algunas personas que han muerto en el transcurso de la noche, ha veces llegan a beber la orina depositada en cubos  pues por la noche no pueden salir, esto es testimonio de gente que me lo ha platicado. Hace unos 4-5 años L’U.E. ha construido otras celdas más, pero las han construido tan mal que el agua no corre entonces toda el agua negra se queda estancada esto me sirve parea decirle que el sistema sanitario esta muy deteriorado, los presos para ir a bañarse tiene que pagar.
Las experiencias más fuertes que yo he vivido son:
A inicios del 2002 conocí a un preso enfermo de tuberculosis vomitaba sangre en abundancia, le prometí que yo misma le procuraría el tratamiento, , procuramos no solo el tratamiento sino también darle de comer lo mejor que se podía y así poco a poquito fue sanando, asta que por milagro el 2004 lo liberaron y digo milagro porque siendo preso político, era muy difícil de poder liberarlo, pero sigo creyendo que su liberación fue para mi un milagro, estuvo todo el tiempo de parte de su familia abandonado pues toda la familia se disperso en Francia en otras partes en total estuvo encarcelado entre 15 y 16 años. Otro caso fue el de un nigeriano a quien quemaron todo el cuerpo porque había matado y lo llevaron a la sala de Cabanon donde se encuentran los presos enfermos en el hospital de Tokuen, en la sala lo hubiéramos podido salvar pero el problema es que lo llevaron al servicio de terapia intensiva y ni siquiera me dejaban darle agua de beber, fue una experiencia dolorosísima, pues lo dejaron morir lentamente  de sed el mismo personal del hospital porque decían que había matado que como era posible que yo tuviera compasión de él, yo misma había comprado botellas de agua y las había puesto muy cerca de él para que tocara su sangre y no se las robaran pero nada se las retiraron dejándolo morir de sed porque no tenia derecho a recibir los servicios, eso para mi fue motivo de mucho sufrimiento.
Otro caso fue el de un enfermos que tenia grandes abscesos en las axilas con mucho dolor habiendo comprado todo lo necesario para ser atendido lo acompañé al servicio de la petite chirurgie y en vez de atenderlo le robaron el material el pobre murió día después.
Muchos casos de enfermos de sida en fase terminal abandonados de sus familias también han sido muy dolorosos y por supuesto también hay muchos casos donde ha habido muchas satisfacciones que son la mayoría enfermos graves que han sanado y que han sido liberados. Cuando camino por la ciudad o me adentro al grande mercado llamado en ewe asigame, no falta nunca que yo pueda encontrar gente que me conoce y que vienen a saludarme con mucha alegría como es en el caso de las mujeres me han puesto un sobrenombre “AMEVU” que quiere decir que pase la otra persona, cuando en la calle encuentro mujeres que me llaman con este nombre quiere decir que son amigas que estuvieron en la cárcel, tantos y tantos jóvenes que trabajan el “gemygen” es decir transportando gente en motocicleta cuando voy al hospital me encuentro a varios de ellos, agardeciendome por los medicamentos y ayudas recibidas durante sus diferentes enfermedades diciéndome si no hubiera sido por ustedes  no hubiera sanado. Y así pasa el tiempo rápido acompañando a nuestros hermanos en este lugar tan difícil, que me da la alegría de servirles, pensando siempre, que este servicio es para alabar a Dios y darlo a conocer. Muchísimas gracias por su generosidad que me ayuda a continuar este servicio. Sepan de antemano que en la cárcel se reza siempre por los bienhechores.
 
                                                          Hermana Fidelia Cedillo.

                                                                      Misionera Comboniana


© AFRICA DIRECTO