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Emergencia en Goma

Las noticias de Goma van de mal en peor, como sabéis la guerrilla esta a las puertas de la ciudad y disparan contra todo sin respetar niños ni mujeres. Kabila ha ido a Goma para ver si puede contener el avance pero como siempre la población se encuentra entre los dos fuegos. El P. Mario nos manda este correo vía Alejandro. Alejandro acaba de llegar de allí y nos dice que la cosa esta muy, muy mal.

"Aqui la situacion empeora. Anoche recibimos 16 familias y 62 niños ya agotados que provenían de Rugari donde hay combates desde el sabado. La gente de Rutshuru, Rumangabo, tambien huye hacia Goma.  Los campos de refugiados alrededor de la ciudad aumentan cada dia. Se habla de 600.000 desplazados.

En nuestro centro las actividades continuan con muchos más niños. Hemos organizado un servicio para acoger la gente y sobre todo los niños separados de la familia. Damos agua en dos campos y asistencia médica.

Por ahora nadie nos ayuda. compartimos lo que tenemos en el Centro."

Africa Directo se ha comprometido ya a ayudar al Centro de Goma con el que llevamos mucho años ya colaborando. Acabamos de enviar 10,000 € como adelanto con fondos propios y necesitamos más ayudas que esperamos ir consiguiendo.

GRACIAS A TODOS LOS QUE TAMBIÉN OS PREOCUPÁIS POR NUESTROS HERMANOS DESPLAZADOS QUE VIVEN ESTA INJUSTICIA Y ESTE SUFRIMIENTO AL QUE DEBEMOS DAR FIN YA MISMO!!!!

Por su interes y actualidad ponemos aqui la ultima carta de Alejandro, a la vuelta de su viaje a Goma, en Octubre 2007

Es difícil escribir unas líneas sobre las  tres semanas vividas en Goma, en la Republica Democrática del Congo, en el mes de septiembre de este año.

Llegaba a Goma acompañado de mi mujer y de mi hija, cuatro años después de haber hecho este mismo viaje la primera vez.

En este tiempo tantos cambios en mi vida, en el Centro Don Bosco Ngangi, en la ciudad, en la situación política del país,…

Parece que allí los cambios se multiplican, y los años están más cargados.

Nos acogieron en el Centro Don Bosco Ngangi de Goma, que sigue siendo un rincón de esperanza y futuro para niños, jóvenes y familias vulnerables.

El Centro salesiano combina la educación primaria y de formación profesional en sus clases, con la acogida y el apoyo a los sectores más desfavorecidos de la sociedad.

En esta línea encontramos el trabajo del equipo social con los niños de la calle en el centro del mercado de Virunga, los micro créditos,  la construcción de casas para las familias más vulnerables, la construcción de nuevas estructuras de integración y de nuevos centros educativos, el trabajo de formación con las familias de los niños malnutridos, la colaboración con otras congregaciones, organismos internacionales y asociaciones locales para dar una respuesta conjunta y estable,…

La situación en los alrededores de Goma no es nada fácil. Continúan los combates hacia el interior y con ellos la llegada de desplazados, el abandono de casas, cultivos, medios de vida,…

Después de la celebración de las elecciones el año pasado en todo el país, la inseguridad sigue siendo alta en esta zona, y con la inseguridad es difícil que mejore el nivel de vida de la sociedad.

La inseguridad lleva a la practica totalidad de familias de los 600.000 habitantes de la ciudad a no saber si podrán levantarse al día siguiente, a tener dificultades para afrontar el aumento de los precios de los alimentos, para pagar los gastos escolares de los pequeños, los vestidos, el jabón para lavarse y limpiar la casa, …

 

Frente a esta situación encontramos a personas que tienen una pasta especial.

Personas que tienen una pasta especial porque lo que les mueve es la energía inagotable y verdadera.

Personas que no dejan espacio al desanimo y al lamento, y aunque las masacres, las injusticias, los sufrimientos y la miseria sigan sacudiendo, saben que su trabajo es importante.

Buena prueba de este trabajo constante son las familias que han recibido un hogar, los jóvenes que estudian y se forman, los niños de la calle que aprenden un oficio, los niños soldado que trabajan en la construcción de una nueva escuela, los neonatos encontrados entre los cadáveres de sus familias que encuentran un techo, alimento y ¡que viven!.

Para ellos no tiene sentido centrarse en el sufrimiento de las miles de familias numerosas que están dejando su hogar y sus medios de vida porque los hombres armados y los combates les hacen imposible la vida en su pueblo natal de la montaña.

Vale la pena pensar en formar a esos niños que llegan a la gran ciudad, en  trabajar con estas familias para buscar una nueva actividad productiva.

No tiene sentido centrarse en las miserias, el sinsentido o la injusticia.

Vale la pena tender la mano para que el camino sin salida se convierta en un trampolín para salir adelante.

Os puedo asegurar que es un privilegio el poder ver este trabajo en primera persona, aunque es desolador ver el sufrimiento y las condiciones de vida de muchas personas como tu.

Personas que llevan en brazos a una hija como la tuya, envuelta en el único trapo mojado que tienen en una estructura de ramas que hace de hogar.

Estructura inundada por la lluvia de la noche, donde tu familia duerme ajena al paso de culebras, ratas, y otros animales.

Aglomeraciones de miserias materiales llamadas campos de refugiados y que te hielan el alma.

 

Todo esto me empuja a la reflexión una vez más, a  darme un toque de atención para que mi vida no se mantenga ajena a lo que ocurre a mi alrededor, a las circunstancias en las que viven tantas personas.

Quiero mirar bajo otros ojos mis actividades, mis pensamientos y mis encuentros de cada día.

Quiero poder tender la mano a los que sienten la llama fría del hambre, la miseria y la inseguridad.

Quiero poder sentir su empuje, su ánimo y su impulso.

Quiero que este impulso me impida estar lejos de lo que ocurra en el corazón de otros seres como yo.

Quiero que la lejanía física de estos países  me impulse a centrarme en lo que tengo cerca y a no caer en el desánimo.

Quiero no poder arrepentirme de no haber hecho, de haber dejado de hacer, de haberme acomodado, de haber cerrado los sentidos,…

 

 

 

 

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